La salteña Flavia Royón, que responde al gobernador Gustavo Sáenz, según dijeron fuentes allegadas a este medio, “sostiene que primero deben ir por una interpelación para garantizar transparencia y rendición de cuentas. No se puede hablar de moción de censura sin ese paso previo. Y que es el Presidente el que debe resolver esto“.
El PRO le mete presión al resto de los aliados
En las últimas horas, quien blanqueó la postura fue el PRO. Es cierto que el partido de Mauricio Macri venía diferenciándose del Gobierno por sostener al ministro, pese a haber reconocido que omitió declarar u$s 500.000. Ahora bien, no quedaba del todo claro su postura en el recinto.
En las últimas horas, el jefe de ese bloque, Martín Goerling, fue contundente. En diálogo con Infobae, el misionero no sólo consideró que “Adorni no puede estar más en su cargo”. Sino que, al mismo tiempo, indicó que si el tema llega al Congreso, “el PRO va a votar la remoción de Adorni”.
Al ser consultado por el periodista Ignacio Girón sobre si al PRO le “importa” ser acusado de votar con el peronismo, el senador respondió: “No, yo invierto la carga de la prueba: la responsabilidad es del Presidente”. En igual sentido, indicó que el PRO no es “oposición”, para luego añadir: “No somos oposición, pero nos vamos a oponer cuando se avasallan los pilares de la República”. “Existe el riesgo Adorni”, remató.
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Goerling ratificó que el PRO acompaña la remoción de Adorni.
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Ahora bien, es cierto que en el Senado el PRO tiene apenas tres bancas. El asunto es el “efecto arrastre” que su postura puede generar. En otras palabras, si los aliados “incondicionales” al gobierno de Javier Milei, como lo supo ser el PRO, se muestran dispuestos a remover al ministro coordinador, aquellos bloques de buen trato con la Casa Rosada se ven obligados a pararse en la vereda de enfrente de Adorni. De lo contrario, se arriesgan a ser acusados de cómplices del funcionario que, desde hace tres meses, sigue sin poder explicar su crecimiento patrimonial.
Tal es el caso de la UCR, donde conviven posturas divididas. Hay quienes prefieren que sea el Ejecutivo el que resuelva el tema. En otras palabras, que Milei lo desplace de su cargo. De lo contrario, le darían una excusa al Gobierno para “victimizarse” y, de yapa, le resolverían el asunto en el que están entrampados. Pero, al menos por estas horas, esa opción no está sobre la mesa. Al parecer, Adorni sigue en su cargo. Las energías en la Casa Rosada están puestas, como pudo saber Ámbito, en que a Adorni “no lo emboquen en Diputados y Senado sin fallo judicial”.
El Gobierno gana tiempo con Adorni
Pero lo cierto es que la Justicia sigue sin procesarlo. Por lo pronto, el Gobierno gana tiempo. En la noche del martes, cuando los rumores de que la sesión para esta semana podría quedar desactivada, se oficializó que Adorni expondrá su primer informe de gestión ante el Senado el 2 de julio.
Es decir, la Casa Rosada le concedió una opción intermedia a los aliados, que había sido exigida por el PRO: le brindan la posibilidad de verse cara a cara con Adorni y de interrogarlo por su patrimonio y las versiones contradictorias que dio en el último tiempo.
Y, como señaló Goerling: “Ahí vamos a tener la posibilidad de interpelar a Adorni, aunque sea un informe de gestión. Que dé respuestas nuevamente. En función de eso, el siguiente paso, si no convence en su respuesta, que creo que va a ser difícil, va a estar la posibilidad de pedir la moción de censura o la remoción”.
La otra opción es que el peronismo no quede conforme con esta oferta y convoce a una sesión especial para avanzar con su tema. De apelar a esa jugada, el bloque que conduce José Mayans volverá a poner contra las cuerdas a los aliados.