Quién era Bajrakitiyabha Mahidol, la princesa de Tailandia que falleció tras una larga enfermedad
La princesa Bajrakitiyabha Mahidol de Tailandia murió a los 47 años de edad y después de permanecer más de tres años en
El recuento de votos del balotaje presidencial en Perú ingresó en su tramo decisivo y mostró una leve ampliación de la ventaja de Keiko Fujimori sobre Roberto Sánchez, en una de las elecciones más ajustadas de los últimos años en el país andino.
Aunque la diferencia supera apenas los mil votos, el resultado definitivo todavía permanece abierto debido a la existencia de actas observadas e impugnadas que deberán ser revisadas por las autoridades electorales en los próximos días.
De acuerdo con los datos difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con el 98,258% de las actas escrutadas, Fujimori alcanzó el 50,004% de los votos, equivalentes a 9.036.046 sufragios.
Por su parte, Sánchez reunió el 49,996%, con 9.034.743 votos, una diferencia de apenas 1.303 votos entre ambos candidatos. La estrecha distancia mantiene la incertidumbre sobre el resultado final y obliga a esperar la resolución de las actas pendientes antes de proclamar un ganador.
Pese a que la candidata conservadora logró pasar al frente durante la jornada del jueves y amplió ligeramente su ventaja este viernes, el escenario continúa abierto.
Todavía restan analizar 1.611 actas que presentan observaciones, impugnaciones o errores materiales detectados durante el proceso electoral.
Estos documentos deberán ser evaluados por los Jurados Electorales Especiales, organismos encargados de resolver las incidencias antes de incorporar los votos al resultado definitivo.
Por ese motivo, las autoridades no descartan que el escrutinio se extienda durante varios días más.
Ante el ajustado escenario electoral, Fujimori optó por mantener un tono moderado y llamó a respetar el proceso institucional. La dirigente afirmó que sigue el conteo con “serenidad y mucha gratitud” y evitó proclamarse vencedora antes de tiempo.
“Sea cual sea el ganador, estamos con los ánimos dispuestos a dialogar en el próximo quinquenio”, expresó la candidata de derecha. La segunda vuelta representó una nueva oportunidad para Fujimori, quien volvió a competir por la Presidencia tras varios intentos fallidos.
Durante la campaña, la líder conservadora centró su discurso en la recuperación económica, el fortalecimiento de la seguridad y la promoción de inversiones privadas.
Sin embargo, también enfrentó cuestionamientos relacionados con la figura de su padre, Alberto Fujimori, expresidente condenado por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos.
Del otro lado, Sánchez construyó una candidatura con fuerte respaldo en las regiones rurales y en sectores populares del interior del país.
El dirigente de izquierda logró captar parte del electorado que anteriormente apoyó a Pedro Castillo y propuso una mayor intervención estatal en áreas estratégicas de la economía.
Entre sus principales planteos figuraron la revisión de la relación entre el Estado y las grandes compañías extranjeras, especialmente en actividades vinculadas a la minería y la energía.
Los estudios de opinión realizados antes de la votación ya anticipaban una definición extremadamente pareja. Una encuesta de Ipsos Perú ubicó a Fujimori con una intención de voto del 38%, frente al 35% de Sánchez, aunque el elevado número de indecisos impedía proyectar un resultado claro.
La ajustada diferencia reflejó además el fuerte nivel de polarización política y el descontento de una parte importante de la ciudadanía con la dirigencia tradicional. Con miles de votos aún pendientes de validación, Perú continúa a la espera de conocer quién ocupará la Presidencia durante los próximos cinco años.