El presidente Donald Trump declaró durante el fin de semana que se “negoció en gran medida” un memorando de entendimiento tras una llamada con líderes regionales, lo que aumentó las esperanzas de una inminente firma del acuerdo.
Pero esas expectativas se vieron afectadas el martes, después de que el ejército estadounidense anunciara ataques “defensivos” contra Irán y Teherán asegurara haber respondido. Al Jazeera informó que las negociaciones indirectas entre las partes continuaron, pese al reciente intercambio de disparos.
“Quieren mucho llegar a un acuerdo. Hasta ahora no lo lograron. No estamos satisfechos, pero lo estaremos; o eso, o tendremos que terminar el trabajo… Están negociando con las últimas fuerzas, pero veremos qué pasa”, dijo Trump en una reunión de gabinete este miércoles.
Por su parte, los precios del petróleo recuperaron parte de sus pérdidas tras el rechazo de la Casa Blanca a los informes iraníes, aunque se mantuvieron en terreno negativo ante la expectativa de que el tráfico normal de petroleros a través del Estrecho de Ormuz se reanude pronto.
Los futuros del crudo Brent, referencia mundial del petróleo, cayeron un 3,8% hasta los u$s92,96 por barril, por debajo de los recientes máximos superiores a los u$s100, aunque todavía muy por encima de los niveles previos a la guerra.
El futuro cercano de los mercados, bajo la lupa
“Tras una fuerte racha alcista, con el S&P 500 subiendo cerca de un 18% y el sector tecnológico un 38% desde los mínimos del 30 de marzo, no sorprende que el mercado se detenga ahora para asimilar esas ganancias”, señaló Keith Lerner, director de inversiones y estratega jefe de mercado de Truist.
“En el fondo, lo más interesante es la rotación, ya que la baja de los precios del petróleo está ayudando a algunos sectores rezagados, como el de consumo discrecional y el de bienes de consumo básico, a recuperar terreno”, añadió.
“En perspectiva, el panorama general no cambió: la tendencia sigue siendo alcista, pero tras un movimiento tan pronunciado, cabe esperar un camino más accidentado a partir de ahora. Ya superamos la temporada de balances, que fue un factor clave para la suba del mercado, y la atención ahora se centra en cuál será el próximo catalizador”, concluyó Lerner.
Las acciones tecnológicas de alto rendimiento, mientras tanto, se toman un respiro. Con la creciente demanda de procesos de inteligencia artificial y la consecuente necesidad de mayor potencia de cálculo, la demanda de chips de memoria de alto rendimiento aumentó significativamente, incluso en medio de un persistente exceso de oferta.
En este contexto, las acciones de Micron Technology (+3,2%) alcanzaron el martes una capitalización bursátil de u$s1 billón por primera vez en su historia, sumándose a Samsung Electronics (+2,7%). Otro importante fabricante de semiconductores surcoreano, SK Hynix (+9%), también ingresó al club del billón de dólares este miércoles.
“Las sólidas perspectivas actuales del mercado son difíciles de refutar, ya que la necesidad de potencia de cálculo y capacidad de inferencia de la inteligencia artificial impulsa una demanda voraz de memoria. Sin embargo, el gráfico del precio de las acciones se parece mucho al de 1999-2000, justo cuando la burbuja tecnológica experimentó un último repunte antes de estallar”, advirtió Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell.
Acciones destacadas de Wall Street
Entre las acciones más activas de la jornada, se registraron algunos movimientos relevantes vinculados a balances corporativos.
Los ADRs de PDD Holdings, matriz del minorista online Pinduoduo, se desplomaron un 10,6% tras reportar ingresos trimestrales por debajo de las previsiones.
Por su parte, Abercrombie & Fitch avanzó un 9,7% luego de superar las expectativas de ganancias trimestrales, aunque advirtió sobre cierta debilidad en su segmento de Europa, Medio Oriente y África a raíz de la guerra con Irán.
El calendario de resultados continuará cargado tras el cierre de la sesión, con los balances trimestrales de Marvell Technology (-4,6%), Salesforce (-0,7%) y HP (-4,3%).