Más capacidad y expansión internacional
En paralelo, la empresa sumó a su estructura operativa el Kaleu Kaleu, un buque tangonero factoría de 36 metros de eslora, con capacidad de congelación diaria de 13 toneladas y una bodega de 98 toneladas.
La incorporación responde a una estrategia más amplia que apunta a incrementar la capacidad productiva, profundizar la integración vertical y fortalecer la participación de la compañía en mercados internacionales.
La flota de Cabo Vírgenes también está integrada por los barcos fresqueros Espartano, Cristo Redentor e Iglú I, que operan desde Puerto Rawson y permiten un procesamiento más rápido en planta.
El Espartano posee permisos para operar tanto en aguas nacionales como provinciales y cuenta con una capacidad de captura superior a las 3.000 toneladas anuales, mientras que Cristo Redentor e Iglú I realizan operaciones en aguas nacionales.
La compañía también avanza en tareas preventivas y de mantenimiento para la próxima campaña pesquera. En ese marco, el Iglú I ingresó recientemente a dique seco para una revisión integral, mientras que tanto esta embarcación como el Cristo Redentor atraviesan trabajos sobre motores y sistemas operativos.
Toda la flota opera en el Mar Argentino bajo estándares ambientales y de conservación, combinando barcos fresqueros y buques congeladores que permiten integrar captura, procesamiento y logística con mayores niveles de control de calidad.
Empleo, divisas y una apuesta exportadora
Desde Aisa Group señalaron que las inversiones en Cabo Vírgenes forman parte de un programa sostenido para ampliar activos estratégicos y potenciar sectores exportadores.
“La incorporación del Kaleu Kaleu y las mejoras realizadas en el Mar Esmeralda forman parte de un proceso sostenido de inversión que Aisa Group viene desarrollando en Argentina. Apostamos al crecimiento productivo, a la modernización de activos estratégicos y al fortalecimiento de industrias con alto potencial exportador, como la pesca”, afirmó Juan José Retamero, CEO de Aisa Group.
El crecimiento de la operación también tiene impacto económico. Según informó la empresa, actualmente genera más de 670 puestos de trabajo directos y exportaciones superiores a los u$s78 millones anuales.
Los productos de Cabo Vírgenes llegan actualmente a más de 50 países distribuidos entre América, Europa, Asia, África y Oceanía, ampliando la presencia argentina en mercados internacionales y aportando generación de divisas.
Con base en Canadá y operaciones en distintos continentes, Aisa Group mantiene presencia en sectores como minería, energía, pesca, alimentos y desarrollo urbano. La expansión de Cabo Vírgenes aparece así como una nueva apuesta para reforzar una industria exportadora que busca ganar escala y eficiencia en un contexto cada vez más competitivo.