La Cámara de Diputados aprobó este miércoles el proyecto impulsado por el Gobierno nacional que modifica el Régimen de Zona Fría y recorta subsidios al consumo de gas en gran parte del país. La iniciativa obtuvo media sanción con 132 votos a favor, 105 en contra y cuatro abstenciones, constató AIM.
La propuesta oficialista, a la que tuvo acceso AIM, busca reformar el esquema ampliado en 2021, que había incorporado a millones de usuarios de provincias y localidades fuera de la Patagonia al beneficio tarifario. De avanzar en el Senado, los subsidios plenos se mantendrán únicamente para las zonas históricamente incluidas en el régimen, mientras que en las áreas incorporadas durante la ampliación solo accederán al beneficio los hogares considerados vulnerables dentro del nuevo esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF).
Desde el Gobierno defendieron la medida argumentando que busca “corregir distorsiones” y focalizar la asistencia estatal en los sectores de menores ingresos. El oficialismo sostuvo que el actual sistema generaba subsidios “mal asignados” y cuestionó que barrios cerrados y sectores de altos ingresos también accedieran a descuentos en las tarifas de gas.
Sin embargo, la oposición advirtió sobre el fuerte impacto que la reforma podría tener sobre millones de familias en medio del invierno y del deterioro del poder adquisitivo. Durante el debate, diputados de distintos bloques alertaron que el nuevo esquema implicará aumentos significativos en las boletas para usuarios de provincias incorporadas al régimen en 2021.
“Esto se trata de generarle un nuevo problema a las familias argentinas que van a tener que decidir si comen o pagan el gas”, afirmó la diputada cordobesa Gabriela Estévez, mientras que el socialista Esteban Paulón cuestionó que “no hay plata para jubilados o universidades, pero sí para compensar a las distribuidoras eléctricas”, supo AIM.
Desde Tierra del Fuego, legisladores patagónicos defendieron la continuidad de los subsidios al considerar que el acceso al gas en regiones de bajas temperaturas no constituye un privilegio sino una necesidad básica vinculada al clima y las condiciones de vida.
Según pudo saber AIM, el proyecto también habilita modificaciones en el financiamiento del Fondo Fiduciario que sostiene el régimen y faculta al Poder Ejecutivo a aumentar o reducir el recargo aplicado sobre el precio del gas. Además, incorpora mecanismos para regularizar deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA y prorroga incentivos vinculados a energías renovables hasta 2045.
La iniciativa pasará ahora al Senado, donde se anticipa un debate marcado por las tensiones entre provincias frías, gobernadores y el Gobierno nacional en torno al impacto que la reforma tendrá sobre las tarifas de gas en pleno invierno.