Pese a la desaceleración de la inflación y a la estabilización de algunas variables macroeconómicas, la percepción de incertidumbre en la economía argentina continúa en niveles elevados. En ese sentido, el Índice de Incertidumbre Económica de la Universidad Católica Argentina (UCA), que mide la percepción de riesgo e incertidumbre de la población, se ubicó en 55 puntos durante mayo y profundizó la tendencia ascendente de los últimos meses. La inquietud por el empleo gana terreno a medida que el mercado laboral muestra señales de deterioro.
El índice implica que, por cada 10.000 palabras utilizadas en conversaciones económicas analizadas por la UCA en canales argentinos de YouTube, 55 estuvieron asociadas a conceptos vinculados con la incertidumbre. Este indicador volvió a subir luego de haber perforado el umbral de los 50 puntos en enero, cuando había alcanzado el nivel más bajo desde 2020.
La política volvió a ser la principal fuente de incertidumbre
Además, la política continúa siendo el principal foco de incertidumbre económica, concentrando el 30% de las menciones relevadas. El nivel es similar al registrado durante el período electoral de la segunda mitad de 2025. En segundo lugar apareció el empleo como factor de incertidumbre, que representó el 22% de las preocupaciones y mostró un crecimiento sostenido durante los últimos meses.
Cabe aclarar que durante el gobierno de Javier Milei se perdieron 26.448 empresas empleadoras (-5,2% del total) entre noviembre de 2023 y marzo de este año, según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). En paralelo, el empleo cayó en 205.680 puestos en empresas privadas y 12.924 en casas particulares entre noviembre de 2023 y febrero de este año, según el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
En el último año, la fragilidad del mercado laboral se profundizó. Para tener un parámetro, el empleo formal cayó en 99.471 puestos (-1,6%) en el sector privado, mientras que se destruyeron 14.203 empresas (-2,8%).
Menor inestabilidad económica
Por el contrario, la inestabilidad económica perdió peso relativo y descendió al 21% de las menciones. El dato marca una diferencia significativa respecto de enero de 2024, cuando esa categoría explicaba el 32% de las preocupaciones y se encontraba en el centro de las discusiones económicas tras el cambio de gobierno.
Uno de los aspectos más relevantes del informe surge de la comparación histórica. Los 55 puntos registrados en mayo se ubicaron tres puntos por debajo del promedio observado durante la presidencia de Javier Milei y cinco puntos por debajo del promedio de la gestión de Alberto Fernández.
Sin embargo, el nivel actual sigue siendo significativamente más elevado que el registrado durante el gobierno de Mauricio Macri, cuyo promedio fue de 46 puntos, y también supera ampliamente los valores observados durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, cuando el indicador promedió 36 puntos.
Para la UCA, esta diferencia muestra que, aun cuando algunos indicadores económicos mejoraron respecto de los últimos años, persiste una sensación extendida de dificultad para anticipar las condiciones futuras de la economía. “El discurso económico público manifiesta la percepción de una economía en la que todavía es muy difícil anticipar las condiciones venideras”, concluyó el informe.
La UCA advierte que la incertidumbre es una variable con impacto directo sobre la actividad económica. Según la institución, cuando aumenta la dificultad para prever el futuro, las familias tienden a postergar decisiones de consumo y las empresas reducen proyectos de inversión, especialmente aquellos de largo plazo.